MUSICA ALGORITMOS

ENTRE LA MENTE, SONIDOS Y ALGORITMOS…

Num 18 | Sinaloa y su porvenir

HABLEMOS DE MÚSICA

Por Aldo Rodríguez

Cuando lo más característico de los nuevos medios tecnológicos es transformado en lenguaje musical es cuando esos nuevos medios se hacen decisivos para el surgimiento de una nueva música. Una música que no existía… ni siquiera podría ser pensada sin esas nuevas tecnologías.

Los nuevos medios tecnológicos posibilitaron transformaciones substanciales en cuatro diferentes áreas de la música: en la producción de nuevos sonidos, en su organización en sintaxis musicales nuevas, en las condiciones de interpretación, grabación y reproducción musical, y en la escucha y su consecuente significación estética.

Imaginemos, por ejemplo, una flauta en el escenario. El instrumentista toca una nota larga, que empieza en pianísimo y termina en fortísimo. Físicamente, cuanto más fuerte toca la flauta más rico en armónicos es el espectro del sonido producido. Esta es una característica natural del instrumento.

Con los nuevos medios tecnológicos el sonido de la flauta puede ser captado, introducido en una computadora, y ser alterado en tiempo real. Podemos hacer que cuanto más fuerte sea el sonido del instrumento más se alterase su espectro, realzando algunas partes estratégicas y añadiendo nuevos sonidos, lo que cambia el espectro del sonido de la flauta en otro espectro distinto.

Incluso, aplicando algunos algoritmos aqui y allá podemos un diálogo en tiempo real entre el instrumento y la computadora, la flauta pregunta y la computadora responde. Lo invito a escuchar esta interacción en mi obra Ciudad de Cruces (2007) disponible en YouTube.

Además, cuando el sonido resultante sea enviado por la computadora a los altavoces para ser escuchado de una manera  no tradicional. El sonido resultante podría ser dividido en tres partes distintas, enviando una parte para altavoces dispuestos delante del público a la derecha, otra parte para altavoces dispuestos delante del público a la izquierda, y otra parte a los que están detrás del público.

Y de repente, la flauta ya no es solamente el instrumento que está en el escenario… se convierte en un hiper-instrumento, cuyo sonido es la suma del instrumento físico más las transformaciones producidas por la computadora.

Las transformaciones en el sonido de la flauta hacen que surja una nueva materia sonora aplicada a la música. La distribución dividida del espectro del sonido hace que el instrumento no sea ya una fuente sonora fija en un punto de la sala. El propio espacio de la sala se convierte en el instrumento, adquiriendo una fundamental importancia en la sintaxis musical. Las condiciones de interpretación y control musical del intérprete sobre el resultado sonoro están alteradas, así como las de escucha del público ya que aquello que se escucha es una síntesis de los distintos espectros sonoros proyectados en la sala. Y si se transforman las condiciones de escucha, se cambian también las condiciones de construcción de la significación musical.

La significación estético-musical es el resultado de las conexiones que el oyente realiza con el objetivo de hacer inteligible aquello que escucha. Si las condiciones de escucha y lo que puede ser conectado por el oyente cambian en dirección a una nueva inteligibilidad, una nueva estética puede surgir. Y en esa dirección los nuevos medios tienen un rol fundamental, ya que lo que pueden hacer de nuevo, lo que les es más característico y que no se reduce a lo que se puede hacer con medios anteriores, es la puerta para que se pueda pensar en nuevas maneras de construir el pensamiento musical, su inteligibilidad y su significación.

El ejemplo de la flauta  enseña cómo estas modificaciones pueden ocurrir aunque se esté próximo a condiciones similares a las de un concierto tradicional. Pero cuando la interactividad está al alcance del escucha surgen alteraciones todavía más complejas. Cuando el oyente es capaz de cambiar el resultado final de la obra, construyendo una significación propia a su interacción con los nuevos medios, el propio concepto de obra artística es cuestionado, y exige una redefinición. Casos como éstos constituyen una importante área de creación actual que podrá proponer de otra manera las condiciones de creación y escucha, generando nuevos modos de significación musical.

En mi obras Ciudad de Cruces y El Laberinto del Fauno hay una interacción entre el instrumentista y la tecnología, en un nivel muy primario utilicé Inteligencia Artificial en donde por momentos la computadora es libre de tomar sus propias decisiones en relación a lo que escucha mediante el uso de algoritmos.

Laberinto del fauno

ciudad de cruces

En la IA un algoritmo se define como un conjunto de reglas o procesos finitos y predeterminados, con una o más etapas, que tiene como objetivo encontrar uno o más resultados. Son operaciones lógicas de carácter sintáctico que pueden transformar una entrada y una salida de datos deseado.

Los algoritmos pueden ser aplicados de manera eficiente a innumerables áreas, como el área matemática o en música. Los algoritmos ya existían mucho antes de la invención del computador serial digital, como por ejemplo en la música de Guido d’Arezzo o Mozart (Manzolli 1996, 2000). Sin embargo, estas utilizaciones más antiguas son significativamente distintas de la utilización hecha por la IA.

En la investigación y búsqueda de nuevas formas de hacer y decir, los compositores del siglo XXI echamos mano – como camaleones –  no solo de las nuevas tecnologías sino de las matemáticas profundas, de la psicoacústica, de lenguajes de programación para la creación de nuevos tratamientos sonoros, de nuevas formas de sintaxis musical… de integrar de manera profunda la Inteligencia artificial en nuestra obras, no para que la computadora termine de componerlas, sino el manipular una representación simbólica e interna de un evento externo, hablando en términos de evento sonoro.

Este“conexionismo” – por llamarle de alguna manera y la ciencia cognitiva dinámica buscan otros caminos para generar una mente creativa musical. El conexionismo, por un lado, introduce otros tipos de representaciones, denominadas indiciales o asociativas; y la ciencia cognitiva dinámica introduce la dimensión contextual, no presente en la IA. Estudios que busquen unir la IA con estos otros paradigmas son de gran interés. Esta conciliación aún está siendo buscada, y es fundamental para que las hipótesis sobre modelos de mente y creatividad en música puedan ser verificadas de forma eficiente y dirigida en este entrado ya siglo XXI.

En 1392, Jean Vignot, arquitecto y matemático francés dijo:

Scientia sine Arte nihil est

Ars sine Scientia nihil est

Ciencia sin arte es nada

Arte sin Ciencia es nada

Written by Yuvel Castro

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