Panza llena…

Gilberto Gutiérrez

Salimos muy temprano de casa aun a oscuras, agarramos de esta semana irnos en la bici a dejar al niño a la escuela, un día camino yo a prisa y él en la bicla y otras él corre y yo pedaleo, de allá para acá me voy un rato al gym del parque a hacer unas abominables y llego a la casa listo para un chawer y a la chamba. Hoy la neta me dio no se qué ir al parque (weba) y me vine por toda la Leyva, al pasar por la birriería Karmma me di cuenta que estaba solo, pregunté que si ya había y me dijeron que sí. De volada me senté y eché una ojeada al menú, como estoy en tratamiento contra la gordura y haciendo ejercicio pedí media orden, rápido llegó una joven mesera y me dijo que si iba a querer asientos y moringa (se dice de otro modo pero mejor así no me vayan a alburear) me quedé sacado de ondas y sacando cuentas cuando me dice: es gratis. Ah pos sí, si gua querer le contesté. De volada me trajeron primero unas tortillotas recién hechas y me arrimaron la salsa, cilantro, cebolla y aparte una cazuelita con mantequilla, nombre me daban ganas de decirle que ya con eso la hacía. Me preguntaron que si pura carnita y no les supe decir que no, he escuchado a veces que piden machito pero como la muchacha que me atendió estaba muy guapa me abstuve, no vaya a pensar mal si pido al mentado machito y aparte no sé ni qué es. Me trajo un plato rebosante y un limón grandote que partió frente de mi, bien jugoso que estaba. Y una tortilla con muchos asientos que chorreaban por un lado , que fue lo primero que me comí, en ese momento me preguntó que si qué quería de tomar y le dije que una coca a lo que me contestó con la pregunta que sí de vidrio. inmediatamente le dije que sí, no terminaba de decirle cuando ya tenía una de la chispa de la vida toda sudada de lo helada que estaba. Preparé la birria con su respectivo cilantro, cebolla y salsa y le exprimí todo el limón. La neta que no hallaba si entrarle primero a la birria, a la moringa o a la tortilla con mantequilla. Todo estaba riquísimo, en un dos por tres todo me comí, las tortillas me las traían directo del comal y se le deshacía la mantequilla, me acordé de las madrugadas con mi abuela en la tortillería y aparte por si eso fuera poco al final le pregunté a la mesera qué si cómo se llamaba y me dijo que María, como mí abuela. Llegué a la casa aclarando el día y la cama me hizo guiños, le dije a mi señora que ya barría el patio que me iba a acostar un ratito y así fue, me desperté justo a las 8 para a las carreras irme a trabajar a donde llegué rayando y aquí estoy iniciando el día con la panza llena y el corazón contento…

Written by Redacción