Candidatos y perfiles para gobernar

Num. 12 | Salud y Enfermedad

 

Vladimir Ramírez

Es un hecho bien conocido que las personas que más deseos tienen de gobernar a la gente son, ipso facto, las menos adecuadas para ello.

Douglas Adams

Como en cada elección, el tema de los perfiles es un asunto que cobra interés cuando se tiene que definir y para ello se atienden de distintas maneras, por una parte se encuentran los requerimientos del perfil de un candidato en campaña, este perfil se ubica principalmente en los partidos políticos o comités de campaña, aquí las características que sobresalen son las relacionadas el márquetin político para ganar una elección, elementos que potencien sus posibilidades para ganar el voto mayoritario y para ello se buscan perfiles con carisma, manejo del discurso y habilidad para acercarse y generar empatía en la gente entre otros. Por otra parte, el perfil que requieren las y los ciudadanos electores tiene que ver más con aspectos de capacidad para dar respuestas y soluciones desde el gobierno o representar sus intereses en el poder legislativo.

Para esta elección en Sinaloa, se habrán de elegir el titular para el gobierno de estado, igual para las 18 alcaldías y los integrantes de congreso local, lo que implica también ubicar, antes de votar, el perfil para cada responsabilidad, es decir, que en estos tiempos no es nada conveniente votar por partidos políticos o candidatos independientes con el propósito de hacer perder a uno de ellos o para dar la oportunidad a un partido nuevo o para castigar a los partidos políticos. La experiencia nos dice que esta forma de razonar el voto no ha funcionado.

Para cada responsabilidad se requiere un perfil distinto, con sus propias características. Uno sería el perfil que se requiere en el congreso local, como otros serán para las alcaldías y gubernatura. Y más aún para el caso de los diputados su perfil deberá definirse de acuerdo a la realidad de cada distrito. Sin embargo, el nivel de la reflexión para decidir el voto en las y los electores no alcanza este grado de razonamiento, todavía. Esto se relaciona a la poca información que se tiene de las atribuciones y responsabilidades de los órdenes de gobierno y división de poderes. De ahí que para cualquier candidato le resulta fácil prometer asuntos que no se encuentran dentro de sus facultades, pero que le son redituables en campaña, aunque esto signifique mentir y engañar a través del discurso populista.

Al no ser el asunto de los perfiles un tema que se encuentre en la discusión pública, al interior de los partidos políticos se crean sus propios perfiles de acuerdo al interés particular de sus grupos políticos. En todos los casos para designar candidaturas, no sólo se contemplas los requisitos propios de las campañas, sino principalmente los que resuelven disputas sobre los cotos y privilegios del poder político. Con esta lógica de su propio entendimiento de la democracia, al interior de los partidos se otorgan candidaturas y cargos a la función pública a los más cercanos y a familiares de políticos influyentes. No son determinantes el perfil que requieren o aspiran los electores. Esta nada nueva manera de abrir y cerrar espacios en la política partidista y en los espacios del gobierno, se reitera notablemente en las últimas elecciones, a pesar del creciente desprestigio social de los partidos. El concepto de nepotismo, parece haber perdido todo significado moral en las antiguas y nuevas generaciones de políticos y políticas.

De ahí la importancia de poner en valor la discusión y el análisis de los perfiles en las candidaturas para decidir el voto. Ponderar más el interés como ciudadanos y resolver en función de lo que más conviene a la sociedad sin privilegiar sectores y familias.

Construir una nueva conciencia ciudadana sobre nuestra democracia y su utilidad social, deber ser ahora el paso siguiente para reencausar el uso mezquino de la política y el servicio público.

vraldapa@hotmail.com

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