Más allá del 68.

¿Cuándo la Acción Social se Convierte en Acto Político de Lucha?: Más allá del 2 de Octubre del 2018

Por Francisco Morales

El reclamo es necesario, pero también es producto de la desorientación que plantea el momento, al parecer estamos embriagados de triunfo, pero la realidad es que las bases materiales de la desigualdad en México están intactas, los oligarcas han tenido treinta años para desmantelas las políticas de bienestar del cardenismo.

No queda enfrente una tarea titánica, desmantelar al Neoliberalismo institucionalizado y mimetizado en las prácticas de segregación de la acción pública, tarea que no es fácil, en medio de la confusión del mitote el vado nivel de la política, los medios testifican día con día el chisme.

Cuando un acto como la Memoria del 2 de Octubre es tan colectivo, puede llevar a perder su sentido de Lucha, las consignas se suceden una a otra, tropezándose y la provocación está a la expectativa, pero siempre hay quien lleve la vanguardia y para muestra dos consignas:

¡A Ver a Ver ¿Quién lleva la batuta? El Pueblo Organizado o el Gobierno Hijo de Puta!

¡2 de Octubre, No se Olvida, es de Lucha Combativa!

Está consignas en el día de la Juventud de México, denotan el reclamo de la Agenda política de abajo, para que el 2 de Octubre no sea un acto social nada más, y se asuma como un estandarte que se pasa de generación en generación para luchar no para el conservadurismo. Los jóvenes del 68 eran todo menos conservadores.

La mujer comenzó a salir a la calle, visitar a los amigos, apropiarse de la universidad, establecer su espacios; lo jóvenes le dieron sentido de pertenecía al espacio político, lo territorializaron, para no tener que pedir permiso para estar en él, la política ya no era de pantalones largos, ni de trajes “Godinez”, era un asunto de todos.

Ahí está la Acción de Lucha, en ocupar los espacios, en trasformar el territorio, en no permitir que las vanguardias claudiquen y en ir más allá de la moda, del amor hedonista, para conquistar tradiciones, romper con el Conservadurismo.

En estos momentos la Juventud requiere repensar la Autonomía Universitaria, conquistar la institucionalización del movimiento estudiantil, pedir una Ley de la Juventud, reformar el Instituto Mexicano de la Juventud y fortalecer el Sufragio Efectivo y la No Reelección.

Negarse al clientelismo, asumir el control de espacios de formación y apoyo para la sociedad más allá del corporativismo “ideológico” de oportunidad, ahí es donde está el reto, ellos son los protagonistas junto a ciudadanos que no han tenido nunca voz y que hoy la estridencia de unos cuantos exhibicionistas quiere suplantar en el oportunismo.

Hay que hacer firme la consigna:

¡La Juventud de ayer y de Hoy, Salvando a la Nación!