Minerva y el MASIN

A la opinión pública:

Que privan las razones políticas para la sustitución de Minerva Solano Moreno en el Masin y en Artes Visuales del ISIC, no cabe duda. Es difícil creer que haya motivos distintos, nunca se le supieron manejos opacos, tampoco sospechas por situaciones turbias o favoritismos, ineptitud o prepotencia, no. Hablamos de una mujer comprometida, capaz y abierta siempre al diálogo y a la inclusión de ideas y que, a decir del propio Instituto Sinaloense de Cultura, “… deja al Museo con un saldo bastante favorable, con una importante presencia nacional gracias a relaciones establecidas con otras instituciones, y con grandes proyectos a los que habrá que dar continuidad”.

Lo que resulta difícil de comprender para algunos que no nos dedicamos a la política son esos movimientos: si alguien cumple con su trabajo a cabalidad, si posee capacidad administrativa y de gestión para impulsar proyectos y crear relaciones, si tiene poder de convocar al público y acercar a los artistas a las instituciones culturales, si es capaz de dialogar incluso con quien tiene criterios diversos, ¿por qué suplirle? Francamente hablamos de una de las gestiones más notables y transparentes que se hayan visto últimamente, ¿cuál es la idea que subyace en esta decisión?

Sin negar que hay otros perfiles que pueden aportar a la vida cultural de la región  y sin atrincherarse con juicios a priori sobre las decisiones tomadas al respecto, queda algo que resulta necesario decir: hay un par de zapatillas grandes que no cualquiera va a llenar.

Pedro Cervantes Ayala

Maestro de la Escuela de Artes de la Universidad Autónoma de Sinaloa.