Ayuntamientos: los dilemas que vienen

Num 17 | Quizá la muerte

Vladimir Ramírez

Una nación puede caer en la decadencia a través de los impuestos de dos maneras:
Cuando el monto de los impuestos excede las posibilidades de la nación
y no es proporcional a la riqueza general, o cuando el monto de los impuestos,
proporcionado sobre las posibilidades de la nación, es distribuido perversamente.
Pietro Verri

El próximo año 2017 iniciarán nuevos gobiernos municipales en los 18 ayuntamientos del estado de Sinaloa. Después de una muy peculiar elección del pasado proceso electoral, lo que sigue y se espera es el arribo de los alcaldes electos y sus respectivos regidores y síndicos procuradores.

Con ellos llegará también un nuevo equipo de trabajo, por lo que es de  suponerse que después del 5 de junio pasado y resueltos los conflictos poselectorales, en los casi siete meses restantes del presente año se han estado preparando para recibir el destino de la administración y planeación de los municipios en la entidad.

Todo se antoja más sencillo de lo que parece, sin embargo, la historia de los desatinos de cada reciente administración se asoma como cada tres años. Si analizamos el comportamiento de las últimas décadas, subsiste una constante que se ha convertido en una desafortunada costumbre de las reglas no escritas y aceptadas en cada cambio de gobierno y que tiene que ver con una práctica política poco coherente de los relevos y los inconvenientes del ensayo y error de los nuevos aprendices del servicio público.

Aunque se anuncia la capacitación para alcaldes, regidores y síndicos electos,  los intereses ajenos al ayuntamiento y la falta de visión sobre temas de relevancia social y planes de largo plazo, se anuncian de nuevo como los grandes ausentes.

Esta ha sido una de las razones principales por lo que en México la figura de los gobiernos locales no funciona con todo su potencial y navega entre la suerte de los asuntos políticos y las crisis financieras.

En el país existen 2 mil 435 alcaldías de las cuales el 95 por ciento de ellas están al borde del colapso financiero según la Conferencia Nacional de Municipios en México (CONAMM).

Si esta cifra es real, la primera pregunta que habría de plantearse es saber cuántos de los municipios de Sinaloa se encuentran en ese porcentaje. Lo más seguro es que todos lo estén. Si bien la deuda pública es una herramienta, digamos, funcional en el manejo de las finanzas municipales, también representa, como toda deuda mal administrada, un riesgo implícito que puede llevar a la ruina financiera a los ayuntamientos.

En Sinaloa todos los municipios gastan más de lo que cobran en impuestos. De entrada esto nos dice que ninguno cumple con las aspiraciones constitucionales para que sean autónomos.

Ahora bien, como ningún municipio es autofinanciable, estos sobreviven de las participaciones que les otorga el gobierno federal y estatal. Es decir, son la distribución de los impuestos que recaba el gobierno federal, pero, cuando la federación o los gobiernos estatales no entregan a tiempo los recursos asignados, es cuando los municipios solicitan un crédito a la banca comercial para cubrir sus gastos.

Uno de los factores que incide en la contratación de créditos es la falta de recursos para cubrir las cuestiones operativas y administrativas urgentes del municipio. Es decir: sueldos, servicios públicos y pago a proveedores.

Sin duda los gobiernos estatales y sus municipios, se han vuelto los clientes predilectos de la banca comercial, sólo de 1993 a 2012 sus obligaciones financieras se incrementó en un porcentaje del 2 mil 400 por ciento. Esta realidad nos refleja una circunstancia en la que pronto, si no es que ya, los municipios en Sinaloa estarán solicitando nuevos créditos para cubrir el eterno flujo del dinero para el pago absurdo de los intereses bancarios. Adivine usted, ¿quiénes son los que se benefician?.

El asunto de las finanzas municipales, es el principal reto de todo nuevo gobierno en los municipios. Más aun, es su principal problema, que de no enfrentar y equilibrar, lo más seguro es que sigan la línea del préstamo para dejar a los gobiernos que vendrán, el pago de una creciente deuda hasta la llegada del colapso financiero. Y adivine también, ¿quién va a pagar otra vez?.

El tema de la finanzas municipales es, sin duda, un aspecto central que debe ser abordado por todas las representaciones políticas en los Cabildos, pues no sólo habrán de enfrentar la complejidad de los asuntos de un municipio, sino que para este e peculiar periodo de gobierno con duración de 1 año 10 meses, tendrán que definir una ruta de gobierno que prevea la continuidad de un Plan Municipal de Desarrollo que trascienda al siguiente gobierno municipal.

La pluralidad política con la que se han integrado los cabildos abre la oportunidad de diversificar las decisiones en favor de un gobierno que de secuencia a un periodo de más cuatro años y dos proceso de cambio en la administración. Las y los alcaldes electos tienen como principal reto trabajar en equipo y lograr metas que demuestren su capacidad de administrar y mejorar los servicios y el recurso público si en sus intenciones está volver a competir en la elección del 2018. Por parte de los partidos de oposición, será evidente si sus intenciones son las de trabajar en favor de los municipios o de sus partidos.

El reto está en la mesa, el tiempo para las previsiones ha sido suficiente para el arribo no sólo de alcaldes y sus gabinetes, sino de la representación popular en los regidores. Se espera que fuerzas políticas como el Partido Sinaloense y las antiguas oposiciones, den pauta a nuevas formas de asumir el compromiso de la función pública, sobre todo regulando y evaluando el quehacer en los ayuntamientos. Los Cabildos tendrían entonces que ocupar su posición de vigilantes y lazo con la población, de otra manera no habrá novedades que valga la pena reconocer en las figuras de las y los regidores. Se espera, como cada nueva administración, de iniciativas que realmente generen cambios en las administraciones e impacten en la realidad de la vida cotidiana de la población. Habrá que verlo, hace mucha falta.

vraldapa@hotmail.com