El rostro de la frivolidad

Num. 12 | Salud y Enfermedad

Héctor Tenorio

Antes de que iniciara la campaña de Silvano Aureoles Conejo a la gubernatura de Michoacán, en su círculo cerrado había una certeza: el Solio de Ocampo sería una fiesta. El dispendio de recursos fue su estilo de hacer política y promoción a su figura, y esto se vio  reflejado en la onerosa comitiva que siempre lo acompañaba o en sus traslados en helicóptero. Ambas situaciones resultaron visibles y documentadas por los medios de comunicación incluso desde su primer intento de llegar al poder en el 2011. A cuatro meses de su gobierno podemos afirmar dos cosas: No hay ligas que lo unan con el crimen organizado; pero tampoco puede frenar la lucha armada entre los distintos carteles que se disputan el territorio purépecha.

Resulta lógico que al mandatario se le note nervioso, ha regañado a la prensa local de exagerar la nota roja, pero ha tenido que admitir ante los empresarios que todavía no es buena la percepción de Michoacán. La seguridad y gran parte del poder han pasado a manos del Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong  que intenta convertirse en el próximo Presidente de la Republica, en caso de no alcanzar su meta, Aureoles Conejo quedaría huérfano políticamente. Aunque  tiene a su favor la posibilidad de apoderarse del PRD. Sin embargo, antes deberá hacer frente a la rebelión interna que hay contra él encabezada por ex funcionarios del ex gobernador Leonel Godoy Rangel (2008-2012) los cuales han sido relegados. Otro que busca venganza es el Senador de la República Raúl Morón, mientras que el Senador de la República Miguel Barbosa Huerta desaprobó la forma de gobernar del mandatario.

A pesar del respaldo del Gobierno Federal las cosas no han mejorado: el pasado 20 de febrero resultó herido un escolta de Hipólito Mora a manos de un hombre identificado como Ruperto Anaya Díaz, La Araña, presunto gatillero de La Tercera Hermandad (Los H3), además es un hombre cercano a Luis Antonio Torres, alias Simón El Americano. Aureoles Conejo descartó que ante el suceso se militarice la comunidad de La Ruana. Tres días después pobladores de los municipios de Los Reyes, Parácuaro, Buena Vista Tomatlán y de la comunidad de Úspero bloquearon las carreteras como protesta por los operativos del gobierno local contra la delincuencia.

A esto se suma el escándalo desatado por la foto donde se ve a la cantante Belinda (a quien se candidatea para que sea una especie de embajadora de la entidad) descendiendo de un helicóptero de la policía estatal con la intención de saludar al Papa el 16 de febrero, y luego tomarse una foto con el mandatario. Ella declaró que pagó sus gastos. ¿A quién? La Unidad de Asuntos Internos de la Secretaria de Seguridad Pública de Michoacán abrió una investigación que no llegará a nada. El caso de la artista es un asunto cerrado para el gobierno del estado que lamenta la difusión que se le ha dado.

A pesar de la censura se presume que la secretaria de Turismo, Liliana López Buenrostro, determinó que un helicóptero oficial se convirtiera en un transporte privado. No obstante, nada se mueve en la entidad sin que el mandatario lo avale. Él no midió las consecuencias y le faltó sensibilidad frente a la población que  tiene miedo. Los criminales son quienes gobiernan en los hechos. La oposición afirma que el gobernador es un enamoradizo, Aureoles Conejo califica las críticas de frívolas y mezquinas, asegurando que los envidiosos siempre van a estar a la vuelta de la esquina.

Este penoso incidente nos trae a la memoria a David Korenfeld Federman, ex titular de la Comisión Nacional del Agua, que en marzo del 2015, viajó acompañado de su familia en un helicóptero de uso federal, y terminó renunciando.

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