¡Feliz Año Nuevo Sinaloa!. (Los Tiempos por Venir)

Num 17 | Quizá la muerte

Manuel Cárdenas Fonseca

Cuando veo este final de año a nuestra tierra Sinaloa, que coincide con la conclusión de un gobierno aciago para el Estado, no sé por qué no puedo dejar de pensar en esa gran obra de Elena Garro Los recuerdos del Porvenir, donde un pueblo nos relata su propia historia de intrigas, traiciones, dominación, corrupción y la instauración de un orden de terror que lo hunde en la desventura, la desesperanza y el desasosiego. Un pueblo que se autoconfiesa y señala “Hay días como hoy en los que recordarme me da pena. Quisiera no tener memoria o convertirme en el piadoso polvo para escapar a la condena de mirarme.”

No cabe duda que en nuestro país lo que llaman realismo mágico no es más la crónica de una realidad política y social que seguimos repitiendo y que, lo más terrible, que seguimos aguantando, con una resignación que supera a la de los personajes de Elena Garro.  Pero los sinaloenses ya estamos hartos de promesas incumplidas, de gobiernos ventajosos y de la impunidad de la que gozan.

El “gobierno del cambio” de Mario López Valdez nos ha llevado a los sinaloenses, durante seis años, por un tortuoso camino de –al menos- equivocaciones, favoritismos, corruptelas e imposiciones, de las cuales aún no conocemos completamente sus consecuencias, pero en donde ya comienzan a salir a la luz sus devastadores efectos: impunidad, asesinatos a diario y en masa, pobreza, inseguridad, desempleo y falta de servicios públicos, entre otros muchos más.

Siempre me he preguntado por qué tenemos que esperar a que concluyan los gobiernos para que se hagan públicos los malos manejos, las imposiciones, el desvío de recursos y las acciones disparatadas, cuando la sociedad sabe en el día a día lo que está pasando y lo denuncia, pero nadie escucha. Tenemos que avanzar en una rendición de cuentas cotidiana que evite desastres como el que hoy enfrenta Sinaloa y ya han enfrentado otras entidades del país; tenemos que romper con la red de complicidades que existe entre autoridades de los tres órdenes de gobierno y que permiten que estos malos gobiernos florezcan por encima de los intereses de la sociedad con la complacencia de los encumbrados “empresarios”.

El “gobierno del cambio” de Malova nos queda mucho a deber y tendrá mucho que explicar, si es el caso de que Quirino, gobernador electo, no tiene algo comprometido en lo “oscurito”. El recuento de los daños es muy amplio. Se entregará un gobierno en bancarrota con una deuda que creció casi el 90 por ciento de 2010 a 2015, y que, de acuerdo a la Auditoría Superior del estado, hoy alcanza 9 mil 780 millones de pesos que incluyen pasivos de corto y mediano plazos adicionarle el maquillaje no es nada de lo que nos podamos espantar. Lo peor es que esta deuda ha sido utilizada fundamentalmente para gasto corriente. Así se las gastan estos varios políticos.

Se dice que hay adeudos con proveedores y faltantes de dinero en todas las dependencias. El titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas señaló que se terminará el sexenio con una deuda de casi 300 millones de pesos con proveedores.

Y qué decir del crecimiento económico del estado que hoy presumen que en 2016 el PIB estatal ha crecido por encima del de China, pero lo que no dicen es que en promedio durante los últimos 6 años el PIB de Sinaloa ha crecido solamente un 2%. Lo que no dicen es que el campo sinaloense vive una gran crisis, que hay una gran cantidad de obras inconclusas en el sector. Destacan los derroches del Secretario de Salud, las declaraciones del Secretario de Comunicaciones y Transportes y la bochornosa actuación de Vialidad y Transportes, solo por mencionar algunos pendientes con el abuso del dinero de organismos autónomos como la UAS, el Poder Judicial y el Instituto electoral, entre otros.

Tenemos ya muchas muestras públicas de las malas decisiones y los malos manejos de este gobierno que concluye, como la queja de los contratistas que participaron en la construcción del nuevo estadio de béisbol de los Tomateros y que demandan pagos no cumplidos. Ahí están también las marchas y las demandas recientes de trabajadores de la UAS, de centros hospitalarios y de otras dependencias a los que no se les han cubierto sus aguinaldos.

El gobierno de Malova deja un gran rezago en materia de salud, con hospitales insuficientes y obras inconclusas, y también en materia de combate a la pobreza.  Pero igual de grave, este gobierno ha puesto en riesgo los ecosistemas de Sinaloa, que son fuente de ingreso para muchas familias, con proyectos como el de la Planta de Amoniaco en Topolobampo.

Además, se entregará un estado más inseguro. Sinaloa está entre las diez entidades del país con mayor número de homicidios y durante el “gobierno del cambio” de Malova los homicidios alcanzaron una cifra record de casi 7 mil 500, casi un 20% más que en el gobierno anterior.

Como no va a ser así, si durante esta administración logramos el deshonroso primer lugar de policías reprobados en los exámenes de control y confianza de acuerdo a los datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), de la Secretaría de Gobernación. Más de la mitad de los agentes municipales (51.47%) y el 38 por ciento de los estatales no pasaron estos exámenes y aún siguen en activo. Sin olvidar la burla del apodado Chuy Toño, sinvergüenza a mas no poder y aparte cínico pero con el “cariño” de los dirigentes empresariales y de organismos “intermedios”.

A esto hay que sumarle entre otros, el ataque al convoy del ejército en Culiacán, en donde a pesar de que hubo muertos, hasta hoy no sabemos de ningún responsable detenido pero los de la IX Zona Militar son santos e impolutos. Vaya generales (con g minúscula).

Así podría seguir nombrando hechos que ya conocemos en el estado y que nos indignan y que esperamos que no queden impunes. Pero también me preocupan los tiempos por venir, un nuevo gobierno, que, aunque hay que darle el beneficio de la duda, se conoce su origen y preocupa que se convierta en tapadera de las cochinadas del “gobierno del cambio” y sea una continuidad de lo mismo. Como diría Elena Garro “que el porvenir era la repetición del pasado”. Vaya que sí, dime de dónde vienes, con quien te acompañas y sabré el destino.

Por ahora, estemos atentos, disfrutemos de este fin de año y mantengamos la esperanza de que no habrá impunidad y que las cosas van a cambiar. ¡Feliz Año Nuevo!

¡Muchas gracias y sean felices!

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