Las cosas que caben en un puño

Num. 12 | Salud y Enfermedad

 

E. Carolina Fdez. Góngora Estrada.

Esta mano a estrechado tu esencia y conocido el oscilar de los tiempos buenos, los cambios entre tu fuerza o tu debilidad. Se ha alzado en la victoria, ha palpado las texturas de cronos, ha dado bendiciones, bienvenidas o despedidas, caricias, esperanza, ha sido el vínculo entre el aprendizaje, las notas que te hacen pensar, amar, comunicarte y reflexionar, el puente a la escritura. Con ella has sembrado diversas semillas en tantos terrenos  dejante en los prados flores y acaso árboles que forman parte del bosque, tantas veces has sacado a pasear a tu mascota. Atrapaste mariposas, ayudaste a forjar sueños. Sostuviste a tus pequeños para guiarlos en su aprendizaje de la vida. Le diste color a las cosas en tantos cuadros plasmados en tus despertares, cohabitando, coexistiendo en los días  y hasta las paredes de cada hogar, donde pasaste fueron matizadas con su toque.

 Ellas tus manos, saben mil historias que se intercambiaron década tras década cuando escribir fue el mejor regalo que se fundió entre el tiempo, entre las epístolas, entre las huellas que cada letra multiplico.

Lo que cabe en un puño es nada más lo que ha cautivado tu espíritu con esas vivencias que se seguirán relatando cuando tú mismo no podrás contarlo. En ella se estrecharon tantos afectos desde tus primeros pasos hasta donde llegará tu horizonte.

Construiste tu camino a pulso de campeón.  Es ella la que carga tu equipaje, con la que conduces todo vehículo desde las primeras edades, las más intrépidas ocasiones y después cuando te alcance el ocaso, asirá el bordón o el andador. Contuvo tu corazón cuando se aceleró repetidas veces por emoción de alegrías o tristezas. Ha tenido las sensaciones de la naturaleza entre la frescura del agua, el sedoso plumaje de las aves, los pétalos de la creación. Y los trecientos sesenta grados con los que giraban las esferas de tu deporte favorito. Te ayudo a demostrar tu coraje y se ablando en el entendimiento. Ella guarda todos tus tesoros desde tanto tiempo que entre el olvido y una mirada sin reconocer propiedades te volverá a enseñar el nombre de lo importante. Solo eso trascenderá contigo, antes de cerrar tus ojos para siempre… solo lo que cabe en el puño de la mano que es del tamaño de tu corazón…

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