Medios y modos de comunicación

Num. 8 | Medios y modos de comunicación

 

En los tiempos que corren, sucede con los medios de comunicación lo que de algún modo está ocurriendo con la novela: el viejo canon narrativo que hunde raíces en el siglo XIX está puesto radicalmente en cuestión. El paradigma de la novela de ficción cede terreno al ensayo de tramas en las que la realidad y la ficción no alcanzan a dibujar con nitidez sus fronteras. Los mass media, a la inversa, ficcionalizan cada vez más una realidad que, como dijera Bataille, deja de serlo para convertirse en una metarrealidad que, esa sí, genera realidades bien percibibles y concretas.

La consolidación de los mass media, los Social Media y las redes sociales que se tienden difuminadas pero poderosas en el espacio virtual, están necesariamente vinculadas a la emergencia y consagración del mainstream cultural, es decir, de una organización simbólica del mundo dominante, y diríase apabullante, por lo menos desde los años de la posguerra.

La pregunta en nuestros días puede formularse de la siguiente manera: los medios masivos de comunicación, ¿qué comunican, cómo comunican? Por una parte, asistimos al tiempo de la chabacanería y el derroche de energía e imaginación en la trivialidad, el like-políticamente-correcto o la iracundia de las redes. Mientras por otra, en esa misma dimensión multiforme y desmaterializada, encontramos vías para el acuerdo y la convocatoria a la expresión multánime de la disidencia y la inconformidad, tal y como ha ocurrido con movimientos ya paradigmáticos como el #YoSoy132  en México, la Primavera Árabe, #15-M de los indignados españoles y #OccupyWallStreet en Estados Unidos, por mencionar solo algunos.

¿Qué tenemos, entretanto, en México y en Sinaloa? Un poco de todo eso tropicalizado. Los escritos y ensayos que Aldea21 presenta en este número pretenden problematizar estos acuciantes asuntos de nuestra contemporaneidad. El intento y la propuesta misma ensayados por Aldea21 se inscriben explícitamente en esta preocupación: abrir espacio en las redes sociales a la posibilidad del diálogo, superar la pasión de la plaza romana, sus vítores y abucheos, e instalarnos, aunque sea a ratos, en el ágora griega que permite el debate y, acaso, la búsqueda de algunos acuerdos básicos.

“Intelectualidades colectivas” han llamado a esta prefiguración Luciano Concheiro y Ana Sofía Rodríguez: comunidades  horizontales, pluralistas, que faciliten la elaboración de un discurso colectivo que parta siempre del reconocimiento de la alteridad. Por este rumbo se orienta el esfuerzo de Aldea21.

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Written by Redacción